Frente a frente. Los primeros combates

 

El control de las unidades y aeropuertos

 

Desde el inicio de la sublevación, se suceden los duros episodios por el control de los aeropuertos y las bases, igual que sucede en los demás ámbitos sociales y militares. Son especialmente significativos los combates en Madrid, en los aeropuertos de Getafe y Cuatro Vientos que quedan bajo control del Gobierno, y serán decisivos en la rendición de los sublevados del Cuartel de la Montaña. En San Javier y Los Alcázares (Murcia), el desenlace también es favorable al Gobierno.

En el aeropuerto de Tablada, en Sevilla, tienen lugar algunos de los enfrentamientos más duros del inicio de la guerra. Nada más producirse el levantamiento en África, el Gobierno Republicano, da órdenes al capitán Macías Ruiz de dirigirse desde Madrid a Sevilla, en un avión de transporte Douglas DC-2, para iniciar un ataque con los aviones sevillanos contra las fuerzas sublevadas en Marruecos. Allí se encuentran con pilotos sublevados, entre ellos el comandante Rueda, el capitán Carlos Vara del Rey y el teniente y ex ministro Julio Salvador y Díaz-Benjumea. Las versiones son contradictorias, se produce un enfrentamiento entre los pilotos de Madrid y los sublevados, y parece ser que Vara del Rey avería el Douglas DC-2, con disparos de fusil en un motor, mientras que los Fokker F-VII, de Sevilla que se dirigen a Marruecos, no se sabe bien si regresan a Madrid o son capturados, lo cierto es que estos aviones, u otros parecidos colaboran enseguida en el puente aéreo sobre el Estrecho.

En Logroño el control del Grupo 23 de Reconocimiento y Bombardeo Ligero será vital para el desarrollo de los primeros combates, el 20 de julio son detenidos los pilotos por militares sublevados y requetés. Las tres escuadrillas de doce aviones Breguet XIX cada una serán empleados para controlar el frente vasco y el de Aragón.

Vickers Type 132 Vildebeest armado con un torpedo

En San Javier (Murcia) hay un intento de sublevación que es dominado por las fuerzas leales al Gobierno procedentes de la vecina base de "Los Alcázares". Quedan en poder de la República 3 Vickers Vildebeest, más el resto de aparatos de la base.

Siguiendo el organigrama de la pre-guerra, la situación de las escuadras quedará como sigue:

  • Primera escuadra: el grupo 11 de caza y el 31 de bombardeo, basados en Getafe quedaban bajo el mando del gobierno. El grupo 21 de bombardeo de León en manos de los sublevados.
  • Segunda escuadra el grupo 12 de caza de Granada se hallaba disperso y parte del 22 de bombardeo en Sevilla queda en manos de los sublevados.
  • Tercera escuadra, el grupo 13 de caza en Barcelona quedó íntegramente en manos gubernamentales, mientras que el 23 de bombardeo en Logroño será controlado por los rebeldes.
  • La flota de hidroaviones quedó repartida entre los leales a la República de las bases de Murcia, y los capturados por los sublevados en Pollensa.

Rápidamente se forman seis teatros de operaciones, Asturias, País vasco, Aragón, Madrid, Extremadura y Andalucía.

Los sublevados organizan sus ataques contra Asturias desde León. La base de Logroño se ocupaba del País Vasco y Aragón, destinando cinco aviones a Zaragoza. Desde Sevilla y Tetuán se atendió a los frentes de Andalucía y Extremadura y en Burgos se formó una nueva unidad con Breguet XIX fugados de la zona republicana y algunos De Havilland Dh-89 "Dragón", adaptados para bombardeo.

La República destinó a los aviones de Getafe y Cuatro Vientos, hacia la Sierra de Madrid y Extremadura, la base de Barcelona atendía el frente de Aragón y la de Los Alcázares a Andalucía. En el frente norte se tuvieron que formar urgéntemente unidades con pocos aviones militares y algún civil adaptado, hasta que llegaron los aviones franceses.

Los primeros enfrentamientos

La actividad en los primeros dias fue frenética, desde León los Breguet Br-XIX bombardean Luarca y efectuan el aprovisionamiento de los sublevados en Gijón. Los Breguet Br-XIX de Burgos realizan decenas de horas de servicio en la Sierra, y los de Logroño actuan sin pausa en Guipuzcoa y Aragón. El que será principal "as" de los sublevados Morato, se multiplica en el frente de Córdoba.

Los aviones del gobierno tampoco quedan inactivos, el mismo 18 de julio se bombardearon Tetuán y Melilla antes de que los rebeldes ocupasen Sevilla. Otro de los primeros objetivos, que se demostraría poco adecuado, consistió en frenar a las fuerzas de Mola en la Sierra de Madrid, luego se comprobaría que los sublevados no tenían ni hombres, ni medios, ni munición suficiente para representar un peligro real. Este hecho supuso la distracción de los aparatos madrileños de otros frentes donde hubieran sido más decisivos. El capitán republicano Manuel Cascón, jefe del Grupo de Caza Nº 11, organiza la resistencia en la Sierra de Madrid con los Grupos 11 de caza y 31 de bombardeo, y a los mandos de un Nieuport Ni-52 participa en el primer combate aéreo de la contienda el 20 de julio de 1936, derribando un Breguet XIX.

El paso del estrecho

En el frente africano, la incipiente aviación rebelde comenzó sus actividades prácticamente el primer dia de la sublevación, pues el 20 de julio de 1936 comenzó el precario paso de tropas africanas por el Estrecho.

El gobierno republicano, había acertado desde los primeros días, situando la flota de Cartagena, en las cercanías del protectorado marroquí. La superioridad naval del gobierno era abrumadora, la posibilidad de un desembarco del ejército de África, era nula. Por ello los militares sublevados pensaron en comenzar el traslado de las tropas por via aérea, los tres Fokker F-VII, que se encontraban en Sevilla y Larache, pilotados por Mario Ureña, Alfredo Arija y Ricardo Guerrero, comenzaron el transporte, en un puente aéreo Tetuan - Sevilla, junto a los dos Dornier J Wal destinados en Cádiz (pilotados por Enrique Ruiz de la Puente y José María Moreno Mateo-Sagasta). Al final de julio se habilitó el aeródromo de Jerez de la Frontera, con lo que el ritmo de traslados se intensificó.

Un triplano Fokker F-VII, de los que comenzaron el traslado de tropas sobre el estrecho
Breguet XIX matrícula 22-41, republicano

El 25 de Julio comenzó a participar el Douglas DC-2, capturado por Carlos Martínez Vara en Tablada (Sevilla) y pilotado por Carlos de Haya. Los Dornier J Wal, efectuaban un trayecto más corto entre Ceuta y Algeciras, transportando gota a gota a las tropas africanas. La protección del puente aéreo les correspondió a los dos veteranos Nieuport Ni-52, de Larache y Tetuán . De esta manera, antes del famoso paso del estrecho, por parte de la flota, ya habían llegado a la península las banderas 4 y 5 de legionarios y los tabores de regulares, 2º de Tetuan y 3º de Larache, fuerzas profesionales decisivas en el control de Cádiz, Huelva y Sevilla.

El paso del convoy de Ceuta a Algeciras, fue una empresa arriesgada y a punto estuvo de convertirse en desastre. Componían este convoy, cuatro transportes, protegidos por tres buques de la armada rebelde, el cañonero Dato, el guardacostas Uad Kert, y el torpedero 19, los efectivos transportados rondaban los 2000 hombres, con munición y material de artillería.. La protección aérea estaba compuesta por los dos Nieuport 52, nueve Breguet XIX, tres Fokker F-VII, dos Dornier J Wal, y seis Savoia SM-81, recién llegados de Italia. Frente a ellos, la escuadra del gobierno disponía del acorazado Jaime I, los cruceros Cervantes, Libertad y Méndez Núñez, catorce destructores, y varias unidades menores y submarinos...

El destructor Alcalá Galiano

La empresa, lárgamente comentada y celebrada por la propaganda nacionalista, comenzó a las 6 de la tarde del 5 de agosto en el puerto de Ceuta. La aviación tenía como objetivo hostigar a las unidades mayores de la flota republicana, repartidas entre Cádiz, Tánger y Málaga. El momento álgido se produce a mitad de trayecto, cuando surge el destructor republicano Alcalá Galiano, desde el oeste, disparando sobre los transportes, siendo bloqueado por el Dato y bombardeado por los Savoia SM-81, y el Douglas DC-2, aunque ninguna bomba alcanza al buque republicano. La indecisión del destructor y la ausencia del resto de la flota del gobierno, permiten el desembarco de las tropas a las 8 de la tarde en Algeciras. Ni el volumen de tropas ni el hecho en sí del paso del convoy parecen, a primera vista, decisivos, pero este acontecimiento del 5 de agosto, se convertirá e un síntoma de la falta de organización de las tropas del gobierno, y de un aumento de la audacia y de la moral en las tropas sublevadas.

Embarque de tropas africanas en los recien llegados Junkers Ju-52

El 6 de agosto llegó a Cádiz el barco de transporte "Usaramo" con 6 Heinkel He-51, estos cazas se montaron en Sevilla y entraron en servicio a partir del dia 15.

Reacciones republicanas

El ministro Prieto ordenó un golpe de mano contra el Canarias que se encontraba en El Ferrol completando su armamento. La misión fue ejecutada por el Potez-54 "Aquí te espero" enviado a Gijón desde Barcelona, pilotado por el capitán Mellado y el teniente Moreno el dia 23 de setiembre. El bombardero falla por poco, grandes columnas de agua rodearon al crucero, que fue dado por hundido por el gobierno, contribuyendo a la sorpresa del 28 de setiembre.

La reacción de la flota del gobierno llegó el dia 7 cuando algunas grandes unidades, entre ellas el acorazado Jaime I, y los cruceros Libertad, Cervantes y el destructor Almirante Ferrándiz, destrozaron al cañonero Dato en el puerto de Algeciras, y bombardearon los puertos de Cádiz y Larache.

Durante agosto continúan llegando los envios alemanes, cazas Heinkel He-51 y sobre todo los Junkers Ju 52, quizá uno de los aviones más valiosos de toda la contienda, tanto desde el punto de vista del transporte como en el de bombardero. La cooperación entre la aviación y la pequeña flota nacional estuvo bien coordinada. Un veterano hidro Savoia Sm-62 pilotado por el comandante Brage, controló el paso de la armada republicana frente a las costas gallegas, permitiendo a los cruceros Canarias y Cervera bajar hacia el estrecho, y el dia 28 sorprender a los destructores republicanos Almirante Ferrándiz y Gravina, el primero fue hundido y el segundo obligado a refugiarse en Casablanca. El estrecho se había asegurado.

Un detalle curioso y que causó una gran conmoción en su tiempo fue el bombardeo frustrado de Zaragoza, por un Fokker F-VII procedente de Barcelona. La noche del 3 de agosto cayeron en los alrededores de la Basílica del Pilar, tres bombas de 50 kg. que no explotaron, pero causaron una gran conmoción, coincidiendo con la ofensiva de las milicias catalanas contra la ciudad.

Equipo de mantenimiento de un Nieuport 52 republicano

El Santuario de Santa María de la Cabeza

Otro de los acontecimientos lárgamente celebrados por la propaganda franquista y en el que la aviación tuvo un destacado papel, fue el aprovisionamiento a los rebeldes refugiados en el Santuario, cerca de Andújar (Jaén). Unas 1200 personas, entre guardias civiles, simpatizantes de los rebeldes y familiares, resistieron el asedio de las fuerzas del gobierno y las milicias populares, desde el 5 de agosto de 1936, hasta el 1 de mayo de 1937.

La aviación ya tenía experiencia en aprovisionamientos aéreos, desde las campañas de África , en la década del los 20. Se completaron 166 misiones de ayuda, 121 de aprovisionamiento, 36 de bombardeo y nueve de reconocimiento. Las tropas republicanas contrarestaron esta gran actividad nacionalista, con el emplazamiento de defensas antiaéreas, y destacando cazas al aeropuerto de Andújar.

Los aviones implicados en este acontecimiento fueron durante 1936, el Douglas DC-2 capturado en Sevilla, al que se le conocía como "el panadero". A final de año se adaptó un Savoia SM-8, con tubos de lanzamiento y ocasionalmente se les unieron los Junkers Ju-52, todos ellos desde Sevilla. Los servicios fueron tanto diurnos como nocturnos, por el acoso de los cazas del gobierno. Los aviones podían llevar entre 1000 y 1700 kilos de suministros.

El capitán Carlos de Haya

En total se realizaron 22 misiones en el Douglas DC-2, 70 en el Savoia SM-81 y 65 en los Junkers Ju-52, de las cuales aproximadamente la mitad fueron de bombardeo, transportándose más de 100 toneladas de carga. El capitán Carlos de Haya, realizó un total de 86 misiones.

----------Javier Arrimada 2010----------