Frente de Madrid 1936.

Desde Andalucía hasta la Ciudad Universitaria

 

El avance hacia Madrid

Tras el exitoso paso del estrecho, y las duras luchas en el sur, los sublevados avanzarán hacia su principal objetivo, Madrid. Están convencidos de que con un rápido avance sobre la capital, el Gobierno Republicano cederá y la victoria será fácil. Pero la guerra sólo acaba de empezar. En julio de 1936 ya tienen lugar los primeros enfrentamientos en los alrededores de Madrid. Las milicias falangistas presionan en Guadarrama y Navacerrada, mientras los milicianos de la capital responden al grito de "a la sierra". El 21 de julio de 1936 se encuentran frente a frente en la Sierra de Madrid, Andrés García de la Calle ("Lacalle") y Augusto Puga. Parece como si se hubieran puesto de acuerdo para volar en los dos aparatos más representativos de la aviación española de 1936. Puga vuela en un veterano Breguet XIX, mientras que Lacalle pilota un ágil Nieuport Ni-52. El enfrentamiento es desigual y el lento Breguet se ve obligado a retirarse ante el caza republicano.

 

Breguet XIX
Nieuport Ni-52

 

La actividad de los grupos de caza y bombardeo republicanos en los alrededores de Madrid es frenética. Desde el 18 de julio las operaciones abarcan desde los bombardeos del Cuartel de la Montaña, hasta Extremadura. Los pilotos y el material se fuerzan al máximo. Un ejemplo de esta actividad es el entonces sargento García Lacalle, que durante el mes de julio ya había completado 82 horas de vuelo.

Además de la sierra de Madrid, estos aparatos también tuvieron que atender la zona oeste de la península. Dispersándose por Medellín,, Herrera del Duque y Talavera de la Reina. La aviación republicana, ante el avance nacional, tiene que desplegarse, en la zona centro y sur, concretamente en Andujar, como ya hemos visto en las operaciones de Santa María de la Cabeza, Guadix y Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real).

La ayuda francesa

En Francia el escritor André Malraux comenzó a formar en Toulouse la “Escuadra España” de voluntarios. Estos profesionales de la Malraux son: Abel Guidez (jefe de escuadra), Jean Darry (asistente de Guidez), Víctor Véniel (tercer comandante), Jean Labitte, Adrien Matheron, Castaneda di Campo, François Poulain, François Bourgeois, Gontcharov, Ivanof, Klein y René Issart. Al principio vuelan con los "Potez" y con los pocos aviones republicanos disponibles. Más tarde con diecisiete aparatos Dewoitine D-372, muy mal armados, que llegaron a Madrid el 5 de agosto de 1936. Finalmente se recibe un Loire-46, un Spad 91/6 "Léger" y un Boeing P-26. Cinco dias más tade, el 10, desertaron dos aparatos republicanos, que se dirigieron a Burgos, un Breguet XIX, que estaba pilotado por los capitanes Camacho y Rubio y un Nieuport-52 por el teniente Cesar Martín.

El único Boeing P-26 aguantará hasta el 21 de octubre de 1936 en que pilotado por Ramón Puparelli será derribado cerca de Getafe. Precisamente en Getafe se constituyó la "Escuadrilla Internacional", al mando del capitán Martin-Luna.

Esta unidad basada en el tradicional grupo núm. 11, se completa con los Nieuport y algunos Hawker Spanish-Fury, los pilotos son de muchas nacionalidades, españoles, rusos, italianos, británicos y norteamericanos, entre ellos Ramón Puparelli, Andrés García Lacalle, Manuel Aguirre, Roberto Alonso Santamaría y Rafael Peña Urtubi, los italianos Dequal, Mantelli y Pressel, los alemanes Henrici y Trautloft.

Boeing P-26

En cuanto a aviones de bombardeo, el 8 de agosto llegaron los primeros bimotores Potez 54-0 y a finales de 1936 habían llegado, según diversas fuentes, unos veinte junto con cuatro de la versión Po-54-3 de motores radiales, procedentes de Rumanía. Estos formarían la principal fuerza de bombardeo de la República, al inicio de la guerra. Finalmente llegaron a España cierto número de bombarderos Bloch MB-210, posiblemente algún Bloch MB-200 y un sólo Breguet 460. Fueron los aviones franceses los que soportaron el peso de los combates hasta bien avanzado el año 1936.

El 31 de agosto, sobre el sector Talavera de la Reina-Oropesa, García Lacalle, a los mandos de un Hawker Spanish Fury, y en compañía de dos Nieuport 52, consiguió abatir dos Fiat CR- 32, pilotados por los italianos Mónico y Castellani.

Para los nacionalistas, el primer material moderno lo componen los cazas Heinkel He-51, y los Fiat Cr-32. Algunos de estos aparatos, mas una patrulla de Breguet XIX se trasladan a Segovia para mantener el frente. Los Junkers Ju-52 del estrecho, con tres escuadrillas mandadas por Gil Mendizábal, Guerrero y Carrillo, se trasladan hacia el norte, primero a Badajoz y luego a Cáceres y Salamanca. Allí se incorporan las escuadrillas alemanas de "Pedros" y "Pablos"(unidad de bombardeo alemana, anterior a la Legión Cóndor, mandada por Von Moreau). Los pilotos sublevados cuentan con Morato, Salas, Salvador, García Pardo y Miguel Guerrero. Los nacionalistas disponen en los alrededores de Madrid, en otoño de 1936, de cazas Heinkel He 51 (Knüpel), en Ávila, y los Fiat Cr-32 de Nobili, Morato y Salas, trimotores Savoia SM-81 mandados por Llorente y Tasso y bombarderos ligeros Romeo Ro-37 mandados por J. Muñoz "el Corto", en Torrijos.

Heinkel He-51
Fiat Cr-32

Los refuerzos alemanes comenzaron a ser efectivos. El 23 de agosto, 4 aviones Heinkel He-51 pilotados por alemanes escoltaron a 9 Junkers Ju-52 con tripulaciones españolas que llevaron a cabo un ataque contra una base aérea republicana en Getafe. Algunos días después los Potez 54 de la escuadrilla Malraux intentaron bombardear el aeropuerto de Olmedo, pero el grupo mixto que era su objetivo ya no se encontraba allí, pues había sido destinado a Logroño y Zaragoza, para participar en los ataques de Irún y en la defensa de Huesca.

En el otoño de 1936 había llegado 46 aviones alemanes, organizados en dos Gruppe: el Eberhardt de caza y el Moreau de reconocimiento compuesto por 20 Junkers Ju-52 y 2 Heinkel He-70.

Heinkel He-70 llamado "rayo" por los nacionales

Combates en Extremadura

El piloto nacional Sálas Larrázabal comenta los primeros combates de los Fiat Cr-32 en Extremadura, siguiendo la columna africana hacia Madrid.

"Los primeros servicios importantes de los Fiat Cr-32 se produjeron el 11 de septiembre. Ese dia la columna de Yague avanzaba hacia la Sierra de San Vicente, viendo a los Fiat disputar ardorosamente la superioridad aerea a la caza republicana. Los diez Fiat Cr-32 de Cáceres volaron a lo largo de la jornada, en cuatro formaciones, dos patrullas de tres aparatos cada una, mandadas por los capitanes Dequal y Morato, y dos parejas encabezadas por los tenientes Mantelli y Franceschi.

Al amanecer, la patrulla Dequal interceptò a tres Breguet Br-XIX enemigos y se apuntò el derribo de dos de ellos y de un Nieuport-52 que acudió al combate. Pudo muy bien tratarse del pilotado por un britanico que Oloff de Wett llamo Cartwright, pues segun García Lacalle dicho piloto fue derribado en una accion en la que participó individualmente. Este dia murió Francisco Portillo Ortega, que sería uno de los tripulantes de los Breguet. Los Fiat se sacaban la espina del combate del 31 de agosto.

Los Breguet gubernamentales volvieron a la carga, a pesar de lo ocurrido a primera hora, esta vez protegidos por dos Nieuport a cada lado, Morato y sus compañeros se lanzaron contra la pareja de cazas del ala derecha y los dìeron por abatidos; un piloto derribado. En esta ocasion pudo ser el auxiliar de la Aeronautica Naval Carlos Colom, incorporado poco antes a la caza de Herrera del Duque, o el sargento Urtubi.

Restos de un avión sublevado, Breguet XIX, derribado en agosto de 1936 en Extremadura

El italiano Bonomi nos dice que uno de los Fiat de la primera patrulla y los tres de la segunda sufrieron averia de tren en la torna de tierra, algo insólito por malo que fuera el campo de aterrizaje, lo que obligò a disminuir de tres a dos los Fiat de las siguientes formaciones. En Madrid debieron de comprender que los Nieuport no podian combatir contra los Fiat en igualdad numerica, lo que explcaria que Mantelli no encontrase aparatos enemigos en la tercera salida. Por la tarde la aviación republicana lanzo al aire una forrnaciòn de cinco cazas (dos Dewoitine 372 y tres Nieuport-52) que trato de abatir a un Junkers Ju-52 que bombardeaba la retaguardia de Talavera, sin ver, quizà, a la pareja Fiat del teniente Franceschi y el sargento Magistrini (protagonista del primero derribo de un Dewoitine, el del teniente De Haro en Guadix); Franceschi declaró haber derribado un Dewoitine 372 y Magistrini un Nieuport -52".

Madrid de setiembre a noviembre de 1936

En setiembre la situación para la aviación repúblicana comienza a ser insostenible. Los Fiat CR-32 y Heinkel He-51 acaban con la superioridad de la aviación gubernamental en los cielos de Madrid. Los aviones nacionalistas comienzan a bombardear prácticamente a placer sus objetivos en la capital. Los peores momentos para la capital son en octubre. Los bombardeos eran realizados por aparatos Junkers Ju-52. Las víctimas se contaban por centenares en esta aproximación al bombardeo sistemático que preludiaba la Segunda Guerra Mundial. A principios de noviembre, llegaron de Francia, siete monoplanos Dewoitine D-501 y dos D-510 armados con cañón, que con uno o dos Nieuport y el Spanish Fury eran la única defensa aérea de Madrid.

El Potez-54 "Aquí te espero". Este famoso aparato había llegado al aeropuerto de El Prat (Barcelona) procedente de Tolouse el 8 de agosto de 1936. En una de sus primeras misiones bombardeó al crucero nacionalista Canarias, en aguas de Galicia el 23 de agosto.

El famoso Potez, fue abatido el 25 de setiembre de 1936 después de ser destacado a Getafe (Madrid) para cumplir misiones de bombardeo sobre Toledo. El bombardero tenía que haber sido escoltado por un Loire-46 pilotado por Andrés García Lacalle, pero una avería del caza hizo que el Potez se dirigiera sólo hacia su misión, siendo interceptado por una escuadrilla de 6 Fiat Cr-32.

En el derribo del Potez colaboran españoles e italianos, en concreto Ángel Salas Larrazábal, Julio Salvador y GianLino Baschirotto. El derribo es reclamado por Salas y Baschirotto, mientras Salvador ejercía de escolta, cerca de Rielves (Toledo). Lacalle contará más tarde que visitó los restos del aparato, entre los que se encontraban los cuatro tripulantes, el teniente Moreno, el ametrallador José Brea Expósito, el mecánico Nicolás López Rodriguez y Antonio González Flores.

De ellos, dos habían fallecido en el accidente y otros dos se habían suicidado ante el temor de ser capturados por los nacionalistas. En otro relato del sargento italiano Ruzzin se describe que entre los restos del aparato durante algún tiempo permaneció el cadaver de uno de los tripulantes.

En la zona republicana Largo Caballero había sucedido a José Giral como Presidente del Gobierno el 5 de septiembre de 1936. Una vez comprobado que Francia no podía enviar suficientes recursos aéreos, solicitó la ayuda de la Unión Soviética. Las gestiones de Largo Caballero comienzan a dar resultado a partir del mes de octubre. El 16 de octubre llegan 24 nuevos aparatos a Cartagena. Son los Polikarpov I-15, que serán conocidos como "Chatos" en la zona republicana, y "Boeing" en la sublevada. Hasta noviembre no comienzan a actuar, justo a tiempo de evitar el total colapso de la aviación republicana. Para los nacionales representan una completa y desagradable sorpresa.

El día 4 de noviembre en un bombardeo rutinario sobre Madrid, los Junkers Ju-52 escoltados por Fiat Cr-32, son interceptados por los nuevos cazas Polikarpov I-15. Los republicanos son superiores en calidad y cantidad, y la sorpresa de los atacantes total. El resultado fue extraordinario para los republicanos: dos Junkers Ju-52 averiados, otro Ju-52 de la Legión Cóndor derribado, dos Fiat Cr-32 derribados y otros dos gravemente dañados. Estos derribos impiden a la aviación nacional intervenir en los combates de Madrid en los días siguientes.

Polikarpov I-15 "Chato"
Polikarpov I-16 "Mosca"

Con el primer material ruso recibido se organizan dos escuadrillas de cazas Polikarpov I-15. Una situada en Alcalá de Henares, con personal ruso y mandada por Tarkhov, y otra en Algete, Barajas y alrededores, con pilotos españoles, como Lacalle, el francés Darry y rusos, mandada por Richagov "Palancar" y que contaba con otro famoso "as" conocido como "Casimiro". Los pilotos nacionalistas García Morato, Salas y Salvador tienen que emplearse a fondo para enfrentarse a los nuevos pilotos y aparatos republicanos. Morato consigue llegar a los quince derribos y Salas a cinco. Pero la presión de la caza republicana es enorme.

Tupolev Sb-2 "Katiuska"

Las sorpresas para los rebeldes aún será más dramáticas cuando aparecen, aviones rusos de última generación. Los Polikarpov I-16 conocidos como "Moscas" (del ruso ??????, Moscú, que venía impreso en las cajas de montaje) por los republicanos y "Ratas" (por su pequeño tamaño y el sonido agudo de sus ametralladoras) por los nacionalistas, y los bombarderos Tupolev SB-2, conocidos como "Katiuska" o "Martin Bomber". Los "Katiuska" llegan a punto para reemplazar a los bombarderos franceses y son empleados en el contraataque de Seseña, en el sur de Madrid. Salas Larrazabal comenta como estos aviones pasaron varias veces frente a los Fiat con completa impunidad, hasta que aguzando el ingenio, los pilotos nacionalistas les esperan ganándoles en altitud, para picar sobre ellos y derribarlos. Así consigue Salas el primer derribo de un avión ruso. El 29 de octubre los republicanos realizan un contraataque sobre las líneas de Illescas y Talavera y su aviación destruyó seis Junkers Ju-52 de las escuadrillas "Toledo" y "Tres Marías", tres Savoia SM-8, legionarios y algunos Heinkel He-46.

La situación crítica que los republicanos habían sufrido en setiembre se había superado. Los cazas y bombarderos nacionales sufren también tremendas pérdidas, los bombardeos masivos sobre Madrid comienzan a espaciarse.

 

IMAM Romeo Ro 37

El 19 de noviembre de 1936, tiene lugar uno de los bombardeos masivos contra Madrid. La formación se compone de 12 trimotores Junkers Ju-52 del grupo de "Pedros y Pablos", mandada por Von Moreau armados con bombas de 250 y 50 Kg. Les escoltan 9 cazas Heinkel He-51 mandados por Knüpel procedentes de Ávila y 16 Fiat Cr-32 en dos formaciones de 9 y 7 aviones, mandados por Nobili y Salas, del aeródromo de Torrijos. Allí se les unen 4 Savoia Sm-81 de Llorente y Tasso y 12 bombarderos ligeros Romeo Ro 37 mandados por J. Muñoz "el Corto". Los objetivos, situados en Madrid, son el Aeródromo de Cuatro Vientos, una batería del 15,5 situada en el Paseo de Carruajes del Retiro, los Ministerios de Guerra, Comunicaciones, Marina y Gobernación, el aeródromo de Barajas y las posiciones de la sierra de Guadarrama a la vuelta.

Al llegar a Madrid se encuentran con las dos escuadrillas de cazas Polikarpov I-15. La de Alcalá de Henares, mandada por Tarkhov, y la de Algete mandada por Richagov, "Palancar", con García Lacalle y "Casimiro". En este combate fueron derribados "Palancar" y "Casimiro". La respuesta republicana fue muy enérgica y los daños infringidos por los cazas a los bombarderos, aunque ninguno fue derribado, fueron tan graves, que durante meses no se volverá a intentar un bombardeo masivo sobre Madrid.

El 23 de noviembre de 1936 oficialmente termina la ofensiva nacional sobre Madrid. Se reunen en Leganés los altos mandos sublevados, Franco, Mola, Saliquet y Varela. Reconocen que no pueden conquistar la capital, que la guerra va a ser larga y los escenarios donde se decidirá serán otros diferentes. Los republicanos pueden respirar aliviados, por el momento...

----------Javier Arrimada 2010----------