Apuntes de Historia del Arte
Arte egipcio
Marco geográfico e histórico

Arte y sociedad

Formas artísticas
1. Tumbas
2. Templos
  • Estatuas de pequeño tamaño
  • Esculturas funerarias
  • Estatuas monumentales
  • Retratos
Arte egipcio

EGIPTO 3.000 a.C. - 30 a.C.

MARCO GEOGRÁFICO E
HISTÓRICO

GEOGRAFÍA DE EGIPTO

El valle del Nilo

El rio Nilo es la vida para el pueblo egipcio. Herodoto, gran historiador griego, asegura que Egipto es un regalo del Nilo y ciertamente no habría existido cultura alguna en aquella zona africana, de no ser por el río Nilo, que discurre desde el centro de Africa para desembocar en el Mediterráneo, formando un gran Delta.

A ambos lados del rio se extienden los desiertos líbico y arábigo.

El río Nilo sufre en su curso bajo unas inundaciones periódicas que fertilizan una ancha zona de su valle, lo cual permite una agricultura próspera. No es de extrañar, por tanto, que los egipcios considerasen al Nilo como una divinidad.

Los historiadores y la egiptología, ciencia que estudia la civilización egipcia, han dividido la historia de los egipcios en los siguientes períodos:

- Predinástico

- Imperio o Reino Antiguo y Primer período Intermedio

-Imperio o Reino Medio y Segundo Período Intermedio

- Imperio o Reino Nuevo y Tercer Período Intermedio

- Decadencia.

HISTORIA DE EGIPTO

Período Predinástico

Hace más de 10.000 años, el Valle del Nilo era una zona pantanosa, por lo que los primeros habitantes de Egipto ocuparon, probablemente, las zonas mesetarias que flanquean el valle por oriente y poniente. Estos altiplanos no constituían los grandes desiertos que hoy conocemos, sino que eran enormes extensiones de boscajes y vegetación.

Los primeros pobladores del Valle del Nilo fueron los camitas y semitas, que se asentaron en las orillas del río y construyeron poblados de agricultores y ganaderos. Las zonas habitadas fueron dos, que darían origen a los dos focos de cultura más importantes: la zona alta del río, al sur (restos de Deir Tassa) y la zona baja, en el delta (Merimde beni Salome).

Las culturas del delta, que habían desarrollado una civilización más avanzada eran llamados adoradores de Horus. Estos se opusieron a los adoradores de Seth, que habitaban el curso alto del río. A este período se debe la invención de la escritura jeroglífica, el calendario y el culto a los muertos con la consiguiente aparición de las pirámides y las mastabas escalonadas.

Los adoradores de Horus no mantuvieron la unidad de Egipto y éste quedaría dividido en Alto Egipto y Bajo Egipto, hasta que los caudillos Narmer y Aha lo unificaron definitivamente, gracias al matrimonio entre Aha y la heredera del delta.

Imperio o Reino Antiguo (3.100-2.160 a.C.)

A finales del cuarto milenio, el rey Narmer, del Alto Egipto, conquistó el norte y unificó los dos reinos fijando como capital a Menfis . Así se formó el primer Estado en la historia de la humanidad y también se inició el período de las dinastías, o sea, de la serie de reyes pertenecientes a la misma familia.

Las dos primeras dinastías son las llamadas tinitas que llevaron al pueblo egipcio a un período de gran prosperidad económica. En la III dinastía destacó el rey Zoser, quien comenzó la construcción de las pirámides como tumbas reales. En la dinastía XVIII, el rey de Egipto comenzó a llamarse faraón, que significa "gran casa" o "lugar del templo", esto porque originariamente se refería al palacio y no al morador principal, pero por costumbre se llama faraones a los reyes de Egipto desde la primeras dinastías.

Los faraones sucesores de Zoser ( Snefru, Keops, Kefrén y Micerinos ) quisieron asegurarse la inmortalidad y por ello en el período de la IV dinastía (2.613 a.C.), iniciada por Snefru, comenzaron la edificación de las monumentales pirámides . Esta dinastía es también reconocida porque en ella la civilización egipcia alcanzó su época de mayor esplendor, ya que, entre otras cosas, se produjo la expansión territorial y se impulsó el comercio marítimo en el Mediterráneo oriental.

Con la VI dinastía, el faraón Pepi II propició el traspaso del poder del faraón a los gobernadores de las provincias o nomos. Esta medida, más las invasiones asiáticas y las revueltas populares, provocaron, al final de este reinado, un gran desorden popular y una desorganización política. La grandeza del Imperio Antiguo se veria debilitada además por la relajación de las costumbres y el inmovilismo que suponía la longevidad de algunos faraones. Los nomos se van desconectando políticamente de Heliópolis y, a mediados del tercer milenio se entra en una fase semifeudal, durante la cual aumenta la autonomía de las provincias. Este sistema político eclipsaría las dinastías VII y VIII.

Los faraones de las cuatro últimas dinastías del Reino Antiguo nada pudieron hacer para remediar el caos en que había caído el imperio. A este período se le llama Primer Período Intermedio (2.200-2.040 a.C.) y dejó como legado un gran número de textos literarios que manifiestan la desesperanza con que los egipcios veían el trastorno de su mundo, antes estable y ordenado. Las dinastías IX y X trasladan la capital a Herakleópolis y se produce una época de trastornos sociales de gran importancia: disminuye la seguridad, se asaltan los palacios y las propiedades, al tiempo que se saquean las tumbas en busca de tesoros. La reacción contra este desorden nace de la ciudad de Tebas. Este sería el final del Periodo Antiguo.

Imperio o Reino Medio (2.040-1.786 a.C.)

Después de una larga etapa de confusión y guerra civil, hacia el 2.000 a.C. vino la salvación de Egipto de manos de la XI dinastía, originaria de Tebas. Esta dinastía marcó uno de los momentos de mayor esplendor del Egipto Antiguo y contó con importantes faraones, como Amenemhet I, Sen-Usret I, Amenemhet II, Sen-Usret II y Amenemhet III . Todos ellos llevaron a cabo victoriosas campañas militares y condujeron al pueblo egipcio a su edad de oro.

En la XIII dinastía se produjo la desintegración del Estado, lo que provocó que, hacia la XIV dinastía, los hicsos invadieran Egipto. Los faraones de la XVII dinastía de Tebas, conocidos como tebanos, emprendieron la reconquista y lograron vencer a este pueblo invasor. El período entre las dinastías XIII y XVII se denomina Segundo Período Intermedio (1.786-1.567 a.C).

Imperio o Reino Nuevo (1.567-1.085 a.C.)

Ahmosis I, de la dinastía XVIII, logró expulsar definitivamente de Egipto a los hicsos y pudo restablecer el gobierno. Sus sucesores, Amenofis I y Tutmosis I, lograron extender las fronteras del imperio e iniciaron una nueva época de esplendor. Luego vino un período de confusión que terminó con el gobierno de Tutmosis III, que llevó el dominio egipcio hasta el río Eufrates. Egipto se convertía, así, en el imperio más importante de Oriente.

Durante los dos reinados siguientes se vivió una época de paz. Amenofis IV llevó a cabo una reforma religiosa que consagraba a Atón como único dios y por ello trasladó la capital a la ciudad de Aketatón. Su sucesor, Tutankamón, se vio obligado a restablecer el culto tradicional porque los sacerdotes de Amón y el pueblo se opusieron a la reforma anterior. Con Ramsés I, la ciudad de Tebas alcanzó una gran prosperidad y representó el último gran momento de Egipto.

Menefta, de la dinastía XIX, se enfrentó a los libios y a los pueblos del mar (pueblos de Asia Menor y los aqueos) que amenazaban a Egipto. Ramsés III logró rechazar a estos pueblos y mantener la paz por algunos años, pero el imperio ya estaba debilitado y había perdido su influencia en el Cercano Oriente.

Decadencia del imperio o Tercer Período Intermedio (1080-730 a. de C.)

Con el reinado de Sheshonq I, de la dinastía XXII, el imperio quedó dividido y fue ocupado por distintos pueblos, entre ellos libios, etíopes y asirios. En el siglo VI a.C. se producen los primeros signos de recuperación cuando Psamético I, de la dinastía XXVI, logró expulsar del territorio a las tropas asirias que habían permanecido allí por casi veinte años.

Tras unos pocos años de independencia que coinciden con la caída de Asiria y la convivencia con el imperio Neobabilónico, Egipto es conquistado por el rey persa Cambises el 525 aC. Se sucedieron tiempos de dominio persa y rebeliones durante los dos siglos siguientes. Con la conquista de Alejandro Magno y luego la invasión romana, Egipto volvería a ocupar un lugar central en Oriente y en el Mediterráneo.

ARTE Y SOCIEDAD
  • Sociedades dominadas por una aristocracia guerrera y sacerdotal.
  • Arte con finalidades político-religiosas: propaganda de los immortales y de sus representantes terrenales.
  • Exigencia de un arte solemne, monumental, representativo, sublimemente estilizado, muy conservador en las formas

FORMAS ARTÍSTICAS

Esfinge y pirámide de Kefren en Giza, (El Cairo) siglo XXVI a.C dinastía IV

ARQUITECTURA
  • Importancia de la arquitectura, rigurosa especialización.
  • Poblados y ciudades
  • Tumbas:
    • Mastaba
    • Pirámide
    • Hipogeo
  • Templos


Pintura de la tumba de Djeser siglo XV a.C. XVIII dinastia

PINTURA
  • Tintas planas y contornos definidos
  • Temas profanos y religiosos
  • Interior de los templos y tumbas
  • Ley de la frontalidad y otros convencionalismos



  
Máscara funeraria del rey Tutankhamon,  siglo XIV a.C. dinastia XVIII

ESCULTURA
  • Faraones y nobles
  • Esfinges 
  • Relieves
  • Ley de la frontalidad
  • Tradiciones formales estrictamente conservadas durante milenios


EL ARTISTA
  • El escultor y el pintor están subordinados al arquitecto
  • Arte destinado a las élites con finalidades políticoreligiosas: el artista hace un arte oficial, repetitivo, inmovilista
  • El artista no puede ser creativo
  • Pintores y escultores son anónimos artesanos
  • Los escritos nos hablan con menosprecio de su condición de artesanos
  • Los sacerdotes y los reyes son los clientes y mantenedores de los artistas
  • La artesania popular: utensilios cotidianos


ARQUITECTURA

Tumbas


  • Las mastabas

Descripción:

El nombre de mastaba es moderno. Se corresponde a un tipo de tumba muy utilizado desde los primeros tiempos de Egipto, tanto por los primeros faraones, como por los príncipes, nobles y familia real. La palabra es árabe y significa banco.

Es un edificio tronco-piramidal. Desde el techo se practicaba un pozo en ángulo recto (1) que permitia descender hasta la roca del subsuelo. Allí se encontraban la cámara funeraria (2), y el sarcófago (3). El pozo se tapaba con piedras y se disimulaba en el techo de la mastab, a veces simulando entradas falsas.

En la cara oriental de la mastaba, y atravesando la entrada principal se abrían diferentes salas dedicadas al ulto del difunto, la capilla (4); exactamente encima del sarcófago, con un mobiliario que incluía la mesa para las oferendas (5), y una estela funeraria situada detrás. A continuació se abría un "corredor" (serdab en árabe) (6), donde eran colocadas las estatuas del fallecido (7).

Entrada a la mastaba de Mereruka, en la zona arqueológica de Sakkara, la puerta está formada por tres grandes bloques monolíticos de piedra.

En el fondo del serdab siempre se encuentra una imagen del difunto pasando por el umbral de la puerta que separa el más allá del tiempo presente.


  • Las pirámides
    • La pirámide escalonada

      • Pirámide de Djoser en Sakkara

Vista de la pirámide de Sakkara con la entrada al recinto amurallado en primer término

La primera pirámide era una sucesión de mastabas colocadas en escalera, se debe al faraón Djoser (Zoser) y al ingenio de su arquitecto Imhotep. Puede datarse hacia el año 2800 aC. durante la IIIª dinastía.

El edificio original era una mastaba de un piso, sobre la que se construyeron cuatro más pequeñas y al final se realizó una ampliación en altura y superficie hasta llegar a los 6 pisos con más de 60 m de altura y 121 x 109 de base.

El subsuelo está lleno de corredores, fosos y cámaras entre las que destacan la cámara funeraria y las famosas habitaciones azules. El complejo se completaba con un grandes patios, edificios y una muralla.


 

Esquema del complejo funerario

1 - Entrada

2 - Gran patio meridional

3 - Pirámide escalonada

4 - Casa del Norte

5 - Casa del Sur

6 - Patio del Heb-Sed

 

Reconstrucción de complejo de la la pirámide de Sakkara


    • La falsa pirámide

      • La pirámide de Snefru en Meidum

El faraón Snefru es el promotor de un extraordinario programa constructivo en el que se pueden incluir nada menos que tres pirámides.

La primera de ellas, situada en el área de Meidum fue construida a partir de un núcleo de mastabas superpuestas, que fueron cubiertas por hileras de piedra para formar la típica figura piramidal. La tensión de estas hileras sobre el blando terreno, causaron el colapso durante la misma construcción, como prueban los numerosos cadáveres encontrados entre el inmenso depósito alrededor del edificio.

La pirámide tiene unas dimensiones de 92 x 144 m, fue abandonada para construir la segunda tumba de Snefru, en Dashur.

Enlace

Núcleo central de la llamada falsa pirámide de Snefru en Meidum

Reconstrucción del proyecto inicial de la pirámide de Meidum y de su estado actual


    • La pirámide romboidal

      • La pirámide de Snefru en Dashur

Arriba, vista lejana de la pirámide romboidal en Dashur.

Abajo, caras laterales de la pirámide, donde se puede observar el recubrimiento de caliza.

 

El segundo intento de Snefru es quizás el más sorprendente, una pirámide con 8 caras.

La zona de construcción es una necrópolis al sur de la capital del Antiguo Imperio, Menfis.

La pirámide romboidal es la más llamativa de las cuatro pirámides de Dashur. Fue construida por el faraón Snefru padre de Keops y fundador de la IV dinastía, en el año 2613 aC.

Se comenzó a construir con una inclinación de 54 grados, pero a dos tercios aproximadamente de la altura total, se cambió la inclinación por otra mas leve de 43.

El cambio de inclinación fue provocado por la fuerte tensión de la masa estructural, sobre las estancias interiores. La reducción de la altura beneficiaba la estabilidad del edificio..

Las hileras de piedra ya no estaban dispuestas inclinadas hacia dentro, sino colocadas paralelas al suelo en filas sucesivas, como sucederá en pirámides posteriores. En el interior de la pirámide se conservan inscripciones con el nombre del faraón Snefru.

La pirámide contiene dos cámaras interiores situadas una por debajo y otra por encima de nivel del suelo, descubiertas por J.S. Perring en 1839. Durante sus trabajos no encontró los restos del sarcófago.

 


    • La pirámide roja

      • La pirámide "verdadera" de Snefru en Dashur.

La tercera pirámide de Snefru, es la conocida como pirámide roja, por la tonalidad rojiza de sus piedras, que provenían de una cercana cantera. Se edificó siguiendo un ángulo de 44 grados, similar a la parte superior de la pirámide romboidal.

La altura original era de unos 104 metros y era conocida como la pirámide brillante y el amanecer de Snefru. Es la pirámide con los lados de la base mas largos (220 m) después de la gran pirámide de Keops. Se conserva el piramidón (vértice de la pirámide) reconstruido, tallado en un único bloque de caliza de Tura de 1.57 m de lado.

Con esta pirámide se consigue la forma definitiva, y finaliza la experimentación iniciada en la pirámide escalonada.

 

En el interior de la pirámide podemos observar el largo pasadizo que conduce a la primera cámara (abajo) y las hileras de bloques que forman el techo de la primera cámara, (derecha). También se puede observar la entrada que comunica con la segunda sala.

 

 

Más información


    • Las pirámides de Giza

Las pirámides de Kefren y Keops en una litografía victoriana del inglés David Roberts, siglo XIX

 

 

Giza o Gizeh es el nombre mágico de Egipto y de la arquitectura universal. Las pirámides perfectas, las dos gigantes y su hermana menor.

Khufu, Khafra y Menkaure, (Keops, Kefren y Mikerinos) son los tres faraones de la IV dinastía que las construyeron.

 

 

Otros enlaces

Egypt Archive


  • Los hipogeos

Las pirámides fueron sustituidas durante el Imperio Nuevo por el hipogeo o conjunto de camaras sepulcrales perforadas en la roca.

El tralado de la capitalidad desde Menfis a Tebas, rica en acantilados, permitio que en este paraje se habilitase la triple necrópolis del Valle de los Reyes, Valle de las Reinas y Valle de los Nobles.

- Hipogeo de Seti I, en el Valle de los Reyes, de Tebas.

Sigue el esquema general de los hipogeos tebanos tebanos dispuestos en angulo:escaleras y corredores descendentes que dan acceso al vestíbulo y a la camara del sarcófago. A su alrededor se abren cuatro dependencias para el ajuar funerario.

Los hipogeos se ubican para impedir a los saqueadores el acceso a la camara del sarcófago y la profanación de la momia. A pesar de tantas precauciones, todas fueron asaltadas,con excepcion de la de Tutankamon.


Templos

Visita virtual al templo de Edfu

La vida de los egipcios estaba marcada por un profundo sentimiento religioso, de ahí que, aunque las construcciones de su casas eran de materiales perecederos, edificaron templos y pirámides que respondían a las exigencias del culto a las divinidades y a la necesidad de conservar el cuerpo terrenal para la vida de ultratumba.

Se accedía al templo por una avenida que, según la importancia del templo, podía tener incluso varios kilómetros de longitud. Esta gran calle de acceso cumplía una función ritual. En ella se llevaban a cabo largas procesiones que precedían a los rituales de los sacrificios inmolados ante los dioses protectores de la ciudad.

La avenida (dromos) presentaba, flanqueando sus márgenes, parejas de esfinges, animales mitológicos, que aparecen también en las culturas siria y mesopotámica e incluso en Grecia. Las esfinges eran divinidades de segundo orden y se encargaban de la protección del templo.

Ante la fachada de entrada se levantaban dos pilotes de piedra u obeliscos, con inscripciones que hacían referencia al monarca que lo mandó construir y que rezaban, a la vez, versos y oraciones sagradas.

La fachada principal estaba formada por dos bloques troncopiramidales o pilonos, decorados con bajorrelieves de faraones o divinidades y recorridos por inscripciones jeroglíficas que exaltaban sus grandezas. Entre ambos pilonos, una puerta cubierta por un gran dintel daba paso a un patio porticado, seguramente dedicado a la purificación; recordemos que este recinto abierto era una antesala del templo propiamente dicho. El patio estaba recorrido en su entorno por una o dos hileras de columnas ciclópeas, que le daban un aspecto majestuoso.

En el eje longitudinal y en la pared opuesta a la entrada, se abría una puerta de acceso a la sala hipóstila o sala de las columnas. Este recinto se mostraba como un bosque de columnas de mayor altura que las del patio de entrada.

Desde la sala hipóstila y en el muro opuesto a su entrada, se encontraban el santuario y las habitaciones sagradas, donde se erigían las imágenes de los dioses del templo. Las estancias sagradas estaban prohibidas a los fieles y tan solo la clase sacerdotal o el propio faraón tenían acceso a ellas.

El templo se completaba con otras salas menores, que se dedicaban a guardar los ornamentos del culto, así como los libros sagrados, tesoros y ofrendas de los potentados terratenientes y la nobleza. Los templos más importantes y grandiosos se han conservado en las ciudades de Lúxor, Karnak y Menfis. La arquitectura del templo era ciclópea: grandes bloques de piedra, generalmente caliza, con una estructura adintelada.

Las columnas imitaban motivos naturales, siendo su fuste la representación de haces de cañas atados y sus capiteles estilizaciones de motivos florales, sobre todo de capullos y flores de loto.

El culto en el templo duraba la totalidad del día. Comenzaba éste con la purificación por medio de aromas e incienso s y posteriormente seguía la presentación de ofrendas y sacrificios, que duraban hasta la puesta del sol. Durante el rito del culto se leían fragmentos sagrados y se entonaban cánticos en honor de las divinidades custodias. El pueblo egipcio participaba poco de testas ceremonias, que eran llevadas a cabo por la clase sacerdotal. Únicamente el comienzo del año y las fiestas agrícolas eran motivo de participación de los campesinos egipcios en procesiones, ofrendas y sacrificios.

Templo de Hatshepsut en Deir - el - Bahari

El gran Speos de Abu Simbel construido durante el reinado del faraón Ramsés II

 


PINTURA

En la pintura egipcia predomina la ley de la frontalidad: las caras se dibujan de perfil y los ojos de frente; las manos y pies se pintan del mismo lado.  También existe la rigidez en la imagen. Los colores son planos respondiendo a un trasfondo simbólico.

Del Imperio Antiguo se conservan las famosas pinturas "Ocas de Meidun" y del Imperio nuevo merecen mencionarse los murales de la tumba de la reina Nefertari, en el Valle de las Reinas, en Tebas.

Toda la pintura está acompañada de jeroglíficos explicativos. Templos y otros monumentos estaban completamente recubiertos de pinturas y jeroglíficos. A las pinturas murales de los hipogeos y las pirámides se las  acompañaba de textos y fórmulas mágicas dirigidas a las divinidades y a los difuntos.

  • Templos

Reconstrucción de la decoración pictórica de un templo

  • Murales

 

Fresco del arquitecto Nebamón desdicado a la caza

Las ocas de Meidum

  • Tumbas

Decoración de la tumba de Nefertari


ESCULTURA

La escultura egipcia fue ante todo, animista. Encontró su razón de ser en la eternización del hombre después de la muerte. Fue una escultura eminentemente religiosa. La representación de un faraón o un noble, era la reemplazante física del muerto, su doble, en caso de descomposición del cuerpo momificado. Esto justificaría el exagerado naturalismo logrado por los escultores egipcios, sobre todo en el Imperio Antiguo. Con el paso del tiempo, al igual que la pintura, la escultura se estilizó.

  • Paletas

Una de las primeras manifestaciones de relieve escultórico lo representa la famosa paleta de Narmer, una placa de esquisto de aproximadamente unos 64 cm de altura.

Paleta de Narmer

Tanto en la composición de conjunto como en los detalles, la Paleta de Narmer muestra ya alguna de las convenciones propias del arte egipcio: la disposición de la narración en registros, con las figuras alineadas; los diferentes tamaños de los personajes en función de su importancia, y la manera característica de representar el cuerpo humano en dos dimensiones.

  • Estatuas de pequeño tamaño

Las estatuillas de madera, barro, marmol y alabastro eran piezas concebidas como complementarias del ajuar en el ritual funerario conocidos como ushabtis. También son destacables los vasos canopos que contenían las vísceras del difunto.

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Ushabtis y canopos

  • Esculturas funerarias

Dentro de las esculturas funerarias se distinguen los relieves de las tumbas y la orfebrería funeraria. Los relieves en las tumbas son excepcionales y en ellos se mezclan la grafía jeroglífica y las representaciones personales. En la escultura típicamente funeraria encontramos tanto obras de orfebrería magistrales como trabajos en mármol, granito y madera con la efigie del difunto.

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Máscara y sarcófago del faraón Tutankamón

  • Estatuas monumentales

En cuanto a las estatuas colosales de templos y palacios, surgieron a partir de la Dinastía XVIII como parte de la nueva arquitectura imperial. Poco a poco, las formas se fueron complicando y pasaron del realismo ideal al amaneramiento completo.

Colosos de Memnón (Templo de Amenofis III)

Estatua de Ramsés II en Menfis

  • Retratos

En un principio, el retrato tridimensional fue privilegio  de faraones y sacerdotes. Con el tiempo fue posible a ciertos miembros de la sociedad como escribas y sacerdotes.

Triada de Menkaure (Micerinos)

De los retratos reales más populares merecen mencionarse los dos bustos de la reina Nefertiti, considerada una de las mujeres más bellas de la historia universal. Ambos son obra de uno de los pocos artistas egipcios conocidos, el escultor Thutmosis, y se encuentran hoy en los museos del Cairo y de Berlín, respectivamente.

 

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"El alcalde" y la reina Nefertiti

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Los faraones Kefrén y Amenofis IV (Akhenaton)

Con los reyes tolemaicos la gran influencia de Grecia se hizo sentir en la pureza de las formas y el perfeccionamiento de las técnicas.

No fueron menos importantes las obras de orfebrería , cuya maestría y belleza son suficientes para testimoniar la elegancia y el lujo de las cortes egipcias. Los materiales más utilizados eran el oro, la plata y las piedras. Las joyas siempre tenían alguna función específica ( talismanes ), lo mismo que los objetos elaborados para templos y tumbas. Los orfebres también colaboraron en la decoración de templos y palacios revistiendo muros con láminas de oro y plata labrados con inscripciones, de los que apenas quedaron testimonio.

 

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ESCRITURA JEROGLÍFICA

(Wikipedia) (Jeroglíficos)

El nacimiento de la escritura jeroglífica egipcia antigua

Se estima que la escritura jeroglífica se comenzó a utilizar hacia 3300 adC, aproximadamente en la misma época en la que surgió la escritura cuneiforme en Mesopotamia. Fue empleada durante más de 3600 años, pues la última inscripción conocida se graba el día 24 de agosto de 394 y se encuentra en el templo de File.

Los primeros jeroglíficos egipcios parecen ser los descubiertos cerca de Abidos, en un lugar conocido como Gebel Tjauti. En la escena de Gebel Tjauti (probablemente tallada con herramientas de piedra) hay figuras y símbolos que parecen describir la procesión de un rey que vuelve a la ciudad de Abidos después de vencer al líder rival de Naqada. Hay un halcón dibujado sobre un escorpión. El halcón es un símbolo convencional del dios Horus, y el nombre Horus es sinónimo de rey en la historia egipcia. Por eso, se piensa que la escena tiene que ver con el rey Escorpión.

Jeroglíficos rupestres de Gebel Tjauti

Paleta libia (Tehenu)

Otras manifestaciones tempranas de los jeroglíficos son las paletas votivas, como la anteriormente vista de Narmer. La Paleta de Tehenu o Paleta de las Ciudades es una placa votiva de pizarra, datada en el periodo Predinástico de Egipto ( Naqada III ), donde se considera que está representada una batalla y la conquista de varias ciudades, que se identifican como ciudades libias. En la paleta aparecen los nombres de algunos soberanos predinásticos egipcios, en opinión del egiptólogo Dreyer.

Desde las primeras dinastias el jeroglífico fue ampliamente utilizado, sobre todo en las tumbas y templos, tanto por su valor testimonial como por su faceta plástica y decorativa.

 

En este gráfico podemos observar algunas de las equivalencias del jeroglífico con los caracteres actuales.

Javier Arrimada 2008

Páginas de bachillerato humanístico y artístico. Javier Arrimada 2008